El Millonario ganaba 2-0 y parecía encaminado a una victoria que podía significar un nuevo comienzo, pero Vélez reaccionó y rescató un empate. El Monumental volvió a expresar su bronca contra el equipo y Coudet.

River empató 2-2 con Vélez en el Monumental por la sexta fecha del Torneo Clausura: Los goles fueron de Ángel Correa y de un tiro de Joaquín Freitas que se desvió en Thiago Silvero; Para los de Liniers, descontó Matías Pellegrini y puso las tablas Manuel Lanzini.

La fiesta había comenzado temprano. A los 10 minutosÁngel Correa recibió un pase largo, quedó habilitado, ingresó al área, enganchó ante Lisandro Magallán y sacó un tiro bajo y cruzado que venció a Tomás Marchiori. El delantero, que había marcado de penal ante Argentinos en la fecha anterior, volvió a aparecer para darle ventaja a River y confirmar su buen momento desde su llegada al club.

Sobre el cierre de esa primera mitad llegó el segundo. Joaquín Freitas hizo una pared con Correa, ingresó al área y, después de superar a Magallán, lanzó un centro que terminó desviándose en Thiago Silvero y se convirtió en el 2-0. River se fue al vestuario con una ventaja merecida y con la sensación de estar recuperando algo del fútbol que tanto le había faltado durante el comienzo del Clausura.

Ángel Correa
Ángel Correa, la figura del partido

Pero el partido cambió por completo después del descanso. Vélez salió decidido a buscar el descuento y lo consiguió a los 15 minutos del segundo tiempo, cuando Matías Pellegrini aprovechó una pelota suelta dentro del área después de un remate de Diego Valdés. La jugada nació además de una pérdida de Thiago Almada, que dejó al Millonario expuesto y permitió que el Fortín volviera a meterse en partido.

El empate llegó más tarde y tuvo un protagonista especial: Manuel Lanzini, justamente un futbolista con pasado en River, apareció para aplicar la llamada ley del ex y poner el 2-2. Vélez consiguió así una remontada que parecía impensada después del primer tiempo y dejó al equipo de Coudet con la sensación de haber desperdiciado una ventaja que tenía prácticamente controlada.

El resultado vuelve a dejar expuesto el principal problema de River: la irregularidad. Después de haber cortado ante Argentinos una racha de seis derrotas consecutivas, el equipo tenía la posibilidad de confirmar la recuperación frente a un Vélez que llegaba invicto. El 2-2, por el desarrollo, termina siendo un golpe porque el Millonario tuvo una ventaja de dos goles jugando en su cancha y no consiguió sostenerla.

442|PERFIL