La comunidad santiagueña está conmocionada tras la trágica muerte de Jazmín Sosa, una niña de apenas cuatro años, quien falleció este jueves luego de sufrir una grave obstrucción respiratoria ocasionada por la inhalación de slime, una masa viscosa utilizada como juguete por niños y niñas.

El dramático episodio ocurrió el lunes por la tarde en una vivienda del sector sur de la ciudad capital. Según relató su madre, la menor estaba jugando cuando, de manera accidental, inhaló una porción del slime, lo que le provocó una severa dificultad para respirar. Ante la desesperación por sus signos vitales bajos, la familia la trasladó de urgencia al Hospital Mama Antula.

Los profesionales médicos dispusieron su derivación inmediata al Centro Provincial de Salud Infantil (Cepsi), donde Jazmín permaneció internada en estado crítico. Pese a los esfuerzos del equipo médico, su fallecimiento se confirmó este martes, generando un profundo impacto en la comunidad.

El caso ha despertado un fuerte llamado de atención sobre los riesgos asociados a ciertos juguetes y la importancia de la supervisión adulta durante los momentos de juego. Especialistas advierten sobre la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en productos infantiles y concientizar a las familias sobre posibles peligros.

Las autoridades sanitarias y organizaciones de protección infantil han instado a revisar la composición y uso del slime, así como otros juguetes que puedan representar riesgos para los más pequeños. Mientras tanto, la familia de Jazmín y la comunidad santiagueña lamentan una pérdida irreparable que deja una dura lección sobre la seguridad infantil.