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Tras caer 1-0 en Chile con gol de Francisco González durante los noventa minutos, el Xeneize igualó la serie de repechaje ante el conjunto chileno y debió resolver su suerte desde los doce pasos.

En un partido lleno de tensión disputado en el Estadio El Teniente de Rancagua, Boca selló su clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana tras superar a O’Higgins en la definición por penales (4-3).

Luego del triunfo xeneize en la ida, el conjunto chileno se impuso por 1 a 0 en la vuelta del repechaje, pero la efectividad desde los doce pasos volcó la balanza para el equipo argentino.

El desarrollo del encuentro fue sumamente parejo durante los primeros cuarenta y cinco minutos, con escasas situaciones claras de gol y un trámite interrumpido por faltas tácticas. Boca buscó lastimar mediante las intervenciones de Leandro Paredes en la distribución y los avisos de Tomás Aranda y Miguel Merentiel, aunque sin la profundidad necesaria para romper el cero.

En el complemento, el dueño de casa adelantó sus líneas empujado por la necesidad de revertir el resultado global. La insistencia de la Celeste dio sus frutos a los 27 minutos del segundo tiempo, cuando Francisco González aprovechó una desatención defensiva para convertir el 1-0 y desatar el festejo en Rancagua.

A pesar de los intentos del conjunto xeneize por reaccionar, incluyendo un potente remate de Leonel Flores que reventó el travesaño, el marcador no se volvió a mover y el árbitro Wilmar Roldán indicó el final de los noventa minutos, enviando la serie directamente a la tanda desde los doce pasos.

Montero se vistió de héroe en una tanda de penales más que tensa

La definición por penales comenzó favorable para ambos equipos, con ejecuciones precisas de Leandro Paredes y Miguel Merentiel para el elenco visitante, mientras que Francisco González y Arnaldo Castillo respondían para O’Higgins.

El dramatismo se apoderó de la escena en los disparos decisivos: Thiago Vecino mandó su remate por encima del travesaño para el local y Jorge Nicolás Figal firmó el 3-2 para Boca. Acto seguido, el arquero Álvaro Montero adivinó la intenciones de Luis Alberto Pavez y detuvo el remate, dándole a la visita la chance de liquidarlo.

Aunque Tomás Aranda picó su penal y Omar Carabalí adivinó la maniobra, el fallo posterior le otorgó de forma definitiva el boleto al conjunto argentino.

Con el pasaje a octavos asegurado en tierras chilenas, Boca Juniors ya piensa en su próximo rival: Deportivo Recoleta de Paraguay, la gran sorpresa del certamen que viene de adjudicarse el primer lugar del Grupo D.

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