Los distritos deben definir sus calendarios electorales. Se descuenta que desdoblarán los comicios, aunque hay hermetismo sobre el día que elegirán. Indicios y qué factores influyen.
Dos provincias ocuparán un lugar central en la cargada agenda electoral de este año: Corrientes y Santiago del Estero. Ambas irán a las urnas para elegir gobernador y en ninguno de los dos casos sus actuales mandatarios cuentan con reelección. En un escenario abierto, todos los detalles forman parte del cálculo político, incluyendo la fecha de los comicios. Sin definiciones concretas aún, las miradas apuntan a agosto.
A diferencia de otros distritos, que tendrán elecciones para renovar cargos legislativos locales, el tándem norteño deberá cambiar a sus primeros magistrados en 2025, como consecuencia del desfasaje en el calendario propiciado por las intervenciones federales que sufrieron en el pasado.
Así las cosas, el correntino Gustavo Valdés y el santiagueño Gerardo Zamora afrontan su último año en el poder. Más allá de las especulaciones respecto a los nombres para sucederlos, las dos provincias tienen que definir las fechas electorales. Se da por descontado que optarán por desdoblar sus pulseadas de la nacional, que se realizará el domingo 26 de octubre.
Santiago del Estero: hermetismo oficial e incógnitas opositoras
En Santiago del Estero, Gerardo Zamora, artífice del hegemónico Frente Cívico y Social y aliado de Unión por la Patria a nivel nacional, pondrá en juego su liderazgo. Sin posibilidad de buscar un nuevo mandato, el gobernador deberá ungir a un candidato propio que garantice la continuidad de un oficialismo que cumple 20 años al mando. Si bien la fecha de los comicios santiagueños todavía es un misterio, hay algunos indicios de cuándo se realizarían.
De acuerdo a la Constitución vernácula, las mismas deben desarrollarse hasta 120 días antes del vencimiento del mandato, es decir, del 10 de diciembre. Por ese motivo, la dirigencia mira a agosto como el mes indicado. Incluso creen que el jefe provincial ordenó que sus legisladores nacionales acompañen la suspensión de las PASO en el Congreso con el objetivo de despejar ese tramo del calendario y reservarlo para la compulsa local.
Semanas atrás, la Legislatura aprobó una modificación al Código Electoral, que estaba enlazado al de Nación, garantizando la continuidad de la tradicional boleta en contraposición a la Boleta Única Papel (BUP), cuyo bautismo de fuego será en las legislativas del 26 de octubre. Otra pista de un eventual desdoblamiento.
«Hubo rumores de que la intención era adelantarlas aún más, junio o mayo, pero tiene la limitación constitucional. Si quieren avanzar, probablemente lo hagan igual. Creemos que lo más lógico sería en agosto», explicó una voz santiagueña. El gobierno, por ahora, mantiene el hermetismo.
En cuanto a la sucesión del norteño, el juego está abierto. Por parte del oficialismo, la senadora y esposa del mandatario, Claudia Abdala Ledesma de Zamora, encabeza las preferencias. Abdala de Zamora ya comandó los destinos de la provincia entre 2013 y 2017, breve impasse en medio de las cuatro gestiones de su marido. Sin embargo, en la jurisdicción aseguran que la legisladora no estaría interesada en ocupar de nuevo el cargo.
Otra figura a tener en cuenta es la del jefe de Gabinete, Elías Suárez, quien en los últimos meses viene levantando el perfil progresivamente. Algunos también miran a la ministra de Justicia, Matilde O’Mill. Ambos son dirigentes de confianza del titular del Ejecutivo, reacio entregar ese lugar a sus aliados del peronismo.
En las filas opositoras saben que desbancar al Frente Cívico será una tarea mayúscula. Por eso, desde el PRO y la UCR, que continúan trabajando bajo el sello Juntos por el Cambio (JxC), apelarán a crear un frente único. «Estamos incorporando a otros actores. La idea es hacer un JxC más otros sectores opositores, que fueron auténticamente opositores hace muchos años. El filtro es ese: no vamos a incorporar a los actores que Zamora siempre nos planta y que terminan siendo funcionales a él», detalló un político local.
La novedad de los comicios será la irrupción de La Libertad Avanza, que intentará plantar un candidato propio. Actualmente, quien pica en punta para dar esa pelea es su referente local, Tomás Figueroa. De larga data en la política del terruño, Figueroa fue secretario parlamentario en la Cámara de Diputados nacional bajo la órbita de Martín Menem. Además, cuenta con la bendición de Karina Milei y hasta sostiene un buen vínculo con Zamora. Otra de las posibilidades es que se postule para ser senador.
En el campamento libertario por ahora no piensan en la posibilidad de aliarse con otros espacios. «No tenemos definido candidato. Hoy trabajamos fuerte para posicionar la marca y a Milei», comentaron en cuarteles violetas. La tesis entre la tropa que reporta al Presidente es que el gobernador «adelantará las elecciones lo más que pueda». «Cuánto más rinda el plan económico nacional, se les van a ir diluyendo las estrategias», señalaron.
Por el contrario, la versión vernácula de JxC se muestra abierta a dialogar con sus pares, aunque dice chocar contra un muro: «Intentamos conversar pero nos cierran la puerta permanentemente. No perdemos la esperanza de que prime la cordura. LLA necesita legisladores nacionales y nosotros nos mostramos abiertos a un acuerdo que incluya la posibilidad de que encabecen alguna lista de senadores y diputados».
Por Joaquín Rodríguez Freire para Ambito.com
