En un operativo de alto impacto realizado por la Policía de Santiago del Estero, se logró desbaratar una banda narco que operaba en la frontera norte de la provincia.

El operativo se desarrolló en la localidad de Agua Amarga, departamento Pellegrini, cuando personal del puesto de control detectó el paso de tres camionetas a gran velocidad. Inmediatamente se dio aviso a otras estaciones policiales y se inició una persecución que culminó en el puesto de control de El Mojón, donde los vehículos fueron interceptados.

Al identificar a los ocupantes, los efectivos constataron la presencia de nueve personas, entre ellas una mujer y el mencionado gendarme. El nerviosismo de los detenidos llevó a que confesaran haber dejado a tres hombres en una zona montuosa con un cargamento de droga. Ante esta revelación, se dio intervención a la Justicia Federal, que ordenó la detención de los implicados y el secuestro de los vehículos para su requisa, en la que se utilizaron unidades K-9 y escáneres portátiles. También se inició la búsqueda de los evadidos en la zona montuosa.

Los detenidos fueron identificados como ciudadanos oriundos de la provincia de Salta, y sus nombres son Zalazar (gendarme exonerado), Condori, Cuenca, Ruiz, Urzagaste, Cifre, Paredes, Guzmán, dos de apellido Ríos y dos Salvatierra. En el rastrillaje, la policía logró ubicar a uno de los prófugos, quien guió a los uniformados hasta el lugar donde se encontraban escondidos tres bultos que contenían los ladrillos de droga. Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de clorhidrato de cocaína, con un peso total superior a los 47 kilogramos.

Mientras se realizaban las tareas en el terreno, fue interceptada otra camioneta con características similares a las anteriores. Era conducida por una mujer que, al no poder justificar su presencia en el lugar, terminó confesando que había acudido para auxiliar a los evadidos. Además de la droga, fueron incautadas cuatro camionetas —incluidas una Toyota y una Amarok— equipadas con antenas Starlink, una motocicleta de alta cilindrada, catorce teléfonos celulares y una suma de $1.394.800 en efectivo.

La policía continúa con operativos en la zona para desarticular por completo esta red delictiva y avanzar en la investigación.