Los Núñez, Santiago del Estero – Con una misa celebrada este sábado culminó la misión de los Misioneros del Corazón de Jesús en la comunidad de Los Núñez, que se extendió desde el 9 de enero hasta hoy domingo. Fueron días de oración, visitas a familias, actividades con niños y jóvenes, y espacios de encuentro que dejaron huella en la vida de la comunidad.
La celebración fue presidida por el Padre Luis Escañuela, párroco del Sagrado Corazón de Jesús de Santiago Capital, quien concelebró junto al Padre Gastón Cuello, director diocesano de Obras Misionales Pontificias (OMP) y párroco de Cristo Rey de La Banda.
En su homilía, el Padre Escañuela destacó: “La misión es un estilo de vida, significa que toda mi vida tiene que ser así, un estado de anunciar a Jesús, como en el evangelio de hoy que nos presenta a Juan el Bautista. Él tenía la tarea de anunciar que venía el Mesías, el que venía a salvarnos, a librarnos del dolor del pecado. Como decía la primera lectura: el siervo que viene sufriente, que está no para castigar, sino para amar con misericordia, y se le debe recordar constantemente, especialmente en los momentos de miedo o de tristeza.”
Continuando, el sacerdote subrayó el sentido del salmo rezado por la comunidad: “Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad”, expresión de la disposición a servir a Dios y a los demás, como se espera de un hijo obediente. “La misión consiste en aprender de Juan el Bautista a señalar y encontrar a Jesús caminando entre nosotros, especialmente en la persona del necesitado”, agregó.
Agradecimientos y continuidad
El misionero Gonzalo Bravo expresó su gratitud a la comunidad de San Francisco Solano, a sus animadores y catequistas, por la hospitalidad brindada. También agradeció a la escuela primaria del pueblo por abrir sus puertas y ofrecer un espacio de descanso y encuentro comunitario.
Bravo destacó además la acogida de los sacerdotes del lugar, el Padre Ariel y el Padre César, quienes acompañan desde hace tiempo las misiones en la región, así como la presencia cercana del Padre Luis y del Padre Gastón. “Queremos contarles que la misión no termina aquí, sino que es un paso que nos invita a caminar por mucho más. Ya estamos planificando lo que podemos hacer juntos durante el año y en los tres años que todavía nos esperan de misión aquí. Esperamos seguir animando y que ustedes nos animen a compartir el Evangelio entre todos”, afirmó.
Un cierre festivo
Tras la misa, la comunidad compartió una cena y brindis junto a vecinos de Los Núñez, Villa Jiménez y Chauchillas, en un clima de fraternidad y esperanza que selló el espíritu de esta misión.
