En las localidades de Sauzal, Villa Jiménez y Los Núñez, el fútbol infantil no es solo una actividad recreativa, sino un espacio de formación integral donde los niños aprenden mucho más que técnicas y estrategias de juego.
En una entrevista con Daniel Achaval, entrenador local, conocimos su enfoque, los valores que promueve y los desafíos que enfrenta en su labor.
Un comienzo impulsado por la comunidad
Su historia en el fútbol infantil comenzó hace tres años, motivado por la propuesta de dos madres de la comunidad, quienes veían la necesidad de brindar a los niños un espacio de aprendizaje deportivo. Con formación en educación física, el entrenador decidió asumir el desafío, enfocándose en el desarrollo físico, emocional, cognitivo y social de los pequeños jugadores.
Adaptación y enseñanza a través del juego
“El entrenamiento varía según la edad. Los niños tienen mayor plasticidad para el aprendizaje, mientras que los adolescentes requieren estrategias diferentes para mantener la motivación. Sin embargo, la clave está en el juego y en fomentar la disciplina y el trabajo en equipo”, señaló Daniel.

Además, subrayó la importancia del juego en el aprendizaje: “A través del juego, los niños descubren, resuelven problemas y desarrollan habilidades esenciales. Es fundamental en la niñez, pues permite la curiosidad y el desarrollo integral, siempre bajo ciertas reglas que los guían a lo largo de su vida”.
La competencia y la formación
Si bien la competencia es parte del fútbol, el entrenador enfatiza que la prioridad debe ser la formación integral. “No se trata solo de ganar, sino de crecer como personas. Los valores como el respeto, la honestidad y la solidaridad son fundamentales en cada entrenamiento, ya que no solo aplican en el deporte, sino también en la vida cotidiana”, explicó.
Manejo de la frustración y el rol de los padres
El entrenador también destacó la importancia de enseñar a los niños a manejar la frustración y la derrota. “Es un proceso que requiere paciencia y estrategias adecuadas. Les enseño que cada desafío es parte del camino hacia sus metas, ya sea jugar en una liga o llegar a niveles profesionales. Trabajo con ellos para que comprendan que el esfuerzo y la disciplina los acercan a sus sueños”.

Respecto a la influencia de los padres, el entrenador reconoce tanto los desafíos como las oportunidades. “A veces los padres tienen expectativas poco realistas, pero trato de explicarles el proceso. Lo fundamental es que estén presentes, apoyen y motiven a sus hijos. Su actitud influye mucho en la confianza y el desarrollo de los pequeños jugadores”, afirmó.
Lo gratificante de formar nuevas generaciones
Más allá de los entrenamientos y torneos, lo más gratificante para Achaval es ver el crecimiento de los niños y las oportunidades que han conseguido. “Hoy algunos niños tienen la posibilidad de jugar en la liga de Termas y firmar con clubes. Eso es muy gratificante, no solo para ellos, sino también para mí y los padres que han apoyado el proceso”, dijo con orgullo.
Las clases y entrenamientos se realizan en el Club Infantil Sauzal los días martes y viernes, en Club Atlético Núñez Central los lunes y jueves, y en el Club Deportivo Villa Jiménez los miércoles y sábados.
Con una filosofía centrada en el aprendizaje, la disciplina y el juego, este entrenador continua formando generaciones de niños que encuentran en el fútbol no solo una pasión, sino una verdadera escuela de valores para la vida.

