Efectivos policiales de la Comisaría Comunitaria N° 49 desbarataron un audaz intento de ingresar estupefacientes a la dependencia.
La droga estaba meticulosamente oculta en un recipiente de comida destinado a dos personas privadas de la libertad. Tras el hallazgo, se secuestró la sustancia y se abrió una investigación urgente.
El hecho se registró alrededor de las 21:00 horas de ayer, cuando un joven se presentó en la guardia de la seccional identificándose como cadete de reparto. El supuesto trabajador dejó unas viandas destinadas a dos internos alojados en la unidad y, de inmediato, se retiró del lugar.
La maniobra parecía haber tenido éxito, pero los controles de seguridad funcionaron con precisión. Al realizar la requisa de rutina sobre los elementos ingresados, el funcionario a cargo de la custodia de los detenidos notó una anomalía: un recipiente plástico de color azul presentaba un doble fondo prolijamente sellado con adhesivo.
Marihuana y cocaína en el menú
Al inspeccionar el compartimento oculto, los uniformados descubrieron lo que el falso delivery intentaba camuflar 4 envoltorios con una sustancia vegetal y 3 envoltorios con un polvo blanco.
De inmediato, se dio intervención al personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas, quienes realizaron las pruebas de campo correspondientes. Los reactivos químicos confirmaron las sospechas: se trataba de 50,50 gramos de marihuana y 0,39 gramos de cocaína.
Investigación en curso
El caso quedó en manos de la Fiscalía de Lucha contra el Narcomenudeo, desde donde se ordenó el secuestro inmediato de los estupefacientes.
Actualmente, las autoridades judiciales y policiales trabajan bajo dos líneas de investigación firmes:
- Identificar al repartidor: Se analizan cámaras de seguridad y registros para dar con el joven que entregó el paquete.
- Determinar las conexiones: Se investiga el grado de vinculación y complicidad de los dos detenidos que esperaban el envío de la comida.
