Este fin de semana, Santiago del Estero se prepara para recibir uno de los fenómenos climáticos más emblemáticos del calendario popular: la tormenta de Santa Rosa.

Según el pronóstico oficial del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera un marcado cambio de tiempo entre el sábado 30 y el domingo 31 de agosto, con lluvias aisladas, ráfagas intensas y descenso de temperatura.

¿Cuándo llega la tormenta?

La llegada del temporal está prevista para la madrugada del sábado, con probabilidad de tormentas aisladas que se intensificarán hacia la noche. El domingo continuará la inestabilidad, con lluvias intermitentes y ráfagas de viento que podrían superar los 50 km/h. Este escenario coincide con el período tradicional en que se celebra a Santa Rosa de Lima, patrona de América, cuya festividad se conmemora el 30 de agosto.

Mito o realidad

La tormenta de Santa Rosa no es solo un evento meteorológico: es también una tradición arraigada en la memoria popular argentina. El fenómeno se vincula con una leyenda del siglo XVII, cuando Santa Rosa de Lima habría conjurado una tormenta para evitar el desembarco de corsarios neerlandeses en Perú.

Climáticamente en el hemisferio sur, la tormenta de Santa Rosa se constituye en una de las primeras tormentas, que puede darse unos diez días antes del 30 de agosto y hasta el 18 de septiembre aproximadamente.

Las tormentas se asocian a nubes denominadas convectivas (cumulonimbus) las que, generalmente, generan precipitaciones intensas en forma de chaparrón de lluvia o, en ocasiones, de nieve o granizo, así como también vientos fuertes.

En invierno no ocurren estas tormentas convectivas porque para su desarrollo, se necesitan condiciones energéticas más de primavera y de verano. Al acercarse la primavera la presencia de aire cálido y húmedo del norte, sumado a un frente frío pueden generar el fenómeno de tormenta, en cercanías del 30 de agosto, día de Santa Rita de Lima.

Sin embargo, los registros del SMN muestran que la coincidencia exacta entre el temporal y la fecha del 30 de agosto es poco frecuente. Desde 1906, solo en siete ocasiones se registraron tormentas ese día. La creencia popular amplió el margen a días antes o después, aunque incluso así, solo el 12% de los años mostró actividad significativa en ese rango.

Este año parece que las tormentas llegarán justo el día de la santa católica más conocida de Ámerica latina.