Santiago del Estero se viste de luto tras el fallecimiento de Eduardo «Polaco» Riemersma, el entrañable proteccionista que dedicó su vida a rescatar, sanar y cobijar a cientos de animales en situación de vulnerabilidad extrema.
Una triste noticia enluta a la comunidad de Santiago del Estero y al movimiento proteccionista de todo el país: se confirmó el fallecimiento de Eduardo «El Polaco» Riemersma, creador y alma mater del refugio «El Montecito de los Canichones». La partida del rescatista deja un vacío irreparable en la causa por el bienestar animal, donde se convirtió en un referente de entrega absoluta, tenacidad y empatía.
Una vida dedicada al rescate y al amor incondicional
La historia de Eduardo Riemersma como proteccionista comenzó de forma humilde y creció a la par de su compromiso personal. Preocupado por la gran cantidad de animales en estado de vulnerabilidad, maltrato extremo, abandono o parálisis que vagaban sin asistencia, decidió fundar «El Montecito de los Canichones», un espacio que con el tiempo pasó a albergar a cientos de perros.
A diferencia de otros espacios tradicionales, «El Montecito» se destacó por recibir a los casos más complejos: animales viejos, con secuelas de siniestros viales, discapacitados o víctimas de crueldad severa. «El Polaco» no solo les brindaba techo y alimento, sino que organizaba tratamientos veterinarios, cirugías, carros ortopédicos y, sobre todo, una contención afectiva que transformó la vida de incontables animales que no tenían otra oportunidad.
Su labor diaria implicó un esfuerzo titánico de autogestión, apelando constantemente a la solidaridad de la comunidad para cubrir alimentos, insumos médicos y sostener las instalaciones del predio.
Conmoción y dolor en las redes sociales
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, las redes sociales se inundaron de mensajes de despedida, homenajes y condolencias hacia su familia y el equipo de voluntarios del refugio. Tanto ciudadanos comunes como figuras públicas, instituciones provinciales y organizaciones proteccionistas de todo el país expresaron su angustia por la pérdida física de Riemersma.
«Se fue un gigante de la protección animal. Un hombre que puso el cuerpo, la vida y el corazón por los que no tienen voz. Hasta siempre, Polaco; los Canichones y todo Santiago te van a extrañar.»
Entre los miles de comentarios en plataformas como Facebook e Instagram, los usuarios destacaron su legado invaluable y coincidieron en la necesidad de unir fuerzas para garantizar que «El Montecito de los Canichones» continúe en pie, honrando la misión a la que el Polaco le dedicó su vida hasta el último día.
