En un partido condicionado por la temprana expulsión de Adam Bareiro, el «Xeneize» aguantó a los brasileros pero terminó perdiendo sobre la hora. Con este resultado, el equipo de Belo Horizonte alcanzó a los de La Ribera en la cima del grupo de la Copa Libertadores.
Boca no pudo sostener el cero y perdió 1-0 ante Cruzeiro en el Estadio Mineirão por la tercera fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores.
El conjunto argentino jugó más de la mitad del partido con un hombre menos y terminó pagando caro el desgaste físico en los minutos finales. Además, perdió el invicto de 14 partidos.
El trámite del encuentro estuvo marcado por la fricción y la pierna fuerte desde el inicio. Sin embargo, el momento que cambió el destino del partido ocurrió a los 45 minutos del primer tiempo: Adam Bareiro recibió su segunda tarjeta amarilla tras una falta sobre Christian y dejó a su equipo con diez jugadores.

A partir de allí, el plan de Boca fue puramente defensivo. El equipo de La Ribera se replegó en su propio campo y apeló a la solidez de sus centrales y a las manos de Leandro Brey, quien fue figura evitando la caída de su arco en varias oportunidades.
Cuando parecía que Boca se traía un punto de oro a Buenos Aires, apareció el golpe letal. A los 37 minutos del segundo tiempo, Néiser Villarreal aprovechó una asistencia de Kaio Jorge para vencer la resistencia de Brey y poner el 1-0 definitivo.
Boca no tuvo fuerzas ni ideas para buscar la igualdad ante un Cruzeiro que manejó los hilos con la ventaja numérica.
Con esta derrota, el panorama en la zona se emparejó por completo. Cruzeiro suma 6 unidades e iguala a Boca en la punta del Grupo D, dejando la clasificación abierta para la segunda vuelta de la fase de grupos.
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